4 consejos para combatir el aburrimiento en niños

Ahora que estamos en verano y es época de vacaciones llega un momento muy deseado y temido a la vez tanto por familiares y niños… el aburrimiento.

Es ese período en el cual es frecuente escuchar a los más pequeños: “me aburro, ¿qué hago?” la respuesta que debemos ofrecer para nosotros es sencilla: “piensa algo o inventa algo con lo que divertirte”. (Lejos de respuestas que nos daban nuestros padres “pues date coscorrones contra la pared”)

Para nosotros, defensores de la creatividad, estos momentos son importantes e imprescindibles, ya que ofrece tiempo para pararse a pensar (algo que durante el curso escolar es bastante complicado entre clases, deberes y actividades extraescolares) y buscar solución a los problemas que les están surgiendo. Estos momentos son altamente positivos ya que buscar por sí mismos actividades les hace más creativos y más resolutivos, cualidades que son muy necesarias en la edad adulta.

Las mejores ideas surgen de momentos de relax, aburrimiento, momentos en los que no hay nada que hacer y nuestra mente está tan descongestionada que puede permitirse el lujo de desarrollar ideas. Esto referido a los niños se traduce en juegos con elementos que tienen en casa. Es lo que llamamos brotes de imaginación.

Pero como sabemos que no siempre es fácil dejarles hacer y ellos, por desgracia, no están acostumbrados, os ofrecemos unos consejos para poner en práctica y hacer que los momentos de aburrimiento sean más llevaderos:

  • Dispón objetos y/o juguetes a su alcance

Es imprescindible que los niños puedan alcanzar los objetos que les permitan desarrollar un juego así no tendrán la necesidad de que un adulto esté con ellos y, de este modo, su autonomía se verá reforzada; podemos disponer desde materiales no estructurados (bloques de madera, piedras, palos, cajas de cartón, etc) a adecuar una zona de lectura donde poder sentarse cómodamente y disfrutar de un divertido libro.

  • La creatividad e improvisación están más que permitidas

A veces un papel en blanco y unas temperas con algo de música dan para horas de diversión y acabar con el aburrimiento. Debemos huir del “esto no puedes hacerlo” “eso está mal”… y es recomendable haber fijado unos límites previamente.

  • Comienza tú el juego

Podemos comenzar jugando con ellos y paulatinamente irnos apartando haciéndoles saber que deben jugar un rato ellos solos. De este modo sentirán gusto por la actividad y podrán disfrutar solos cuando vosotros no estéis.

  • Busca espacios al aire libre

El aire libre está dentro de todas las opciones, hay que intentar jugar con los espacios, el tiempo atmosférico y los momentos de juego al aire libre. En verano tenemos un mayor número de opciones para propiciar situaciones de juego.

Tan importante es saber qué podemos hacer, como qué debemos evitar como por ejemplo los estímulos de las TICs en exceso, estar todo el día con la tv, la Tablet, el ordenador… no favorece que nuestra imaginación se desarrolle ni tampoco propicia movimiento si no se requiere, por ello ahora que todos tenemos algo más de tiempo para descansar, para poder pasarlo junto a nuestros hijos, y con las buenas temperaturas aprovechemos para estar con los pequeños y disfrutar no de ellos sino con ellos.

Como siempre os dejamos alguna información de interés por si queréis leer más sobre el tema o curiosear diferentes opiniones y os recomendamos leer nuestro proyecto educativo con enfoque Reggio Emilia:

Confundimos más estímulos y más información con más inteligencia” (Catherine L’Ecuyer, Educar en la realidad. Plataforma Actual).

https://catherinelecuyer.com/

Marta Durán

Directora de Espiralia Innovation School