Cómo conseguir que mi hijo coma sólo

Adquirir la destreza de comer solos es una habilidad que los niños alcanzan con soltura alrededor de los 3 años, pero que más quebraderos de cabeza traen a papás y mamás desde temprana edad.

Una de las primeras cosas que intentamos hacer entender a los papás y a las mamás en la escuela es que deben tener mucha paciencia -como siempre-, ya que al principio lo más común será que se manchen o que cojan la comida con las manos para experimentar con las diferentes texturas.

Cerca de los diez u once meses podemos proponerle al niño una cuchara en su entorno para que vaya explorando las destrezas de uso y sus posibilidades. Al principio será capaz de meterse la cuchara en la boca y chuparla, pero aún le costará bastante mantener la comida en ella.

A partir de los 18 meses será cuando adquieran las habilidades para poder usar de una forma más o menos correcta la cuchara y poder llevársela a la boca de manera satisfactoria. Y ya a partir de los 2 años habrá obtenido capacidades positivas con la cuchara y podrá iniciarse con el tenedor.

No debemos olvidar que estas pautas son orientativas y que cada niño es un mundo y tiene un ritmo diferente el cual hay que respetar, por ello siempre aconsejamos acompañar los aprendizajes y por supuesto favorecerlo con el ejemplo, de este modo si nos sentamos junto a los pequeños y comemos a la vez los niños por iniciativa propia van a jugar a la imitación y podemos utilizarlo como un momento de interacción familiar de gran agrado para todos.

Otra de las dudas que surgen a los papás y mamás es el caso del paso a la alimentación de los enteros, ¿cuándo? ¿cómo? ¿qué alimentos son lo más fáciles para ir introduciendo?… Ante estas preguntas hay que tener claro que depende de los niños, de los progenitores, de las recomendaciones del pediatra, e incluso de la metodología sobre la alimentación que deseemos llevar (baby led weaning, os daremos más información en post futuros http://www.babyledweaning.es/2012/03/libro-baby-led-weaning-espanol-indic.html).

La práctica más utilizada se inicia entre los 7-10 meses donde debemos comenzar con los alimentos picados, es decir, ya no debería existir toda la alimentación con triturado para ir acostumbrando al niño a los grumos y a sus músculos de masticado que deben comenzar a iniciarse en esas acciones.

 

Entre los 11-13 meses los alimentos que complementan la dieta ya deben estar en trocitos que puedan ser llevados la boca fácilmente y sean necesarios masticar. Para que esto sea más fácil evitaremos alimentos como la ternera o los calamares que entrañan un riesgo si no se domina el arte del masticado.

Pero según lo estudiado y mi experiencia hacia el año y medio los niños ya deberían ser capaces de masticar y poder alimentarse con una dieta bastante completa en cuanto a alimentos se refiere, si retrasamos demasiado el masticado en los niños, los estudios revelan que podrían aparecer problemas como, por ejemplo: problemas dentales por no masticar ya que hace que la mandíbula no crezca lo suficiente, problemas en el habla ya que el masticado hace que la lengua adquiera unos movimientos necesarios para desarrollar el habla, etc.

Como en todo lo que proponemos y lo más importante es tener claro que cada niño y cada situación es un mundo, y que debemos entender qué queremos y como queremos hacerlo, una vez determinado esto solo queda tener paciencia y mucho ánimo.

 

Marta Durán

Directora de Espiralia Innovation School